Kidd, el generoso

Obtener la medalla dorada en un Juego Olímpico debe ser lo más grande que le puede pasar a un deportista.
Los felices poseedores la enmarcan en un cuadrito, la guardan bajo llave, la colocan en un banco, la cuelgan en el mejor lugar de la casa o la regalan a la dueña de algún casino.
¿Cómo?
Pues eso es lo que hecho el base del equipo campeón norteamericano, Jason Kidd, quien le cedió su presea a Elaine Wynn, propietaria del casino Wynn, uno de los más importantes de Las Vegas.
En declaraciones al “Las Vegas Review-Journal”, Kidd manifestó: “El verano pasado, nos quedamos en el Wynn por lo que pareció una eternidad, cerca de tres semanas. Nos reunimos en un banquete, nos pusimos a hablar y realmente conoce el deporte. Le dije que si ganaba la medalla dorada se la iba a regalar. Ella pensó que yo estaba bromeando, pero yo ya tengo una y no nos podrían haber tratado mejor en el Wynn”.

“Es para ti, Elaine”
Jason podrá ser cualquier cosa, pero un desagradecido, jamás. Ahora, me pregunto, ¿no había algún familiar cercano, un hijo, un sobrino o algún amigo de toda la vida que mereciera la medalla más que esta buena señora? Vaya uno a saberlo, cada uno hace con lo suyo lo que más le place. En todo caso, Kidd prometió y cumplió. Lo que se dice un hombre de palabra.
Vía | espndeportes
Imagenes | usabasketball
Tags: Curiosidades, Estados Unidos, Jason Kidd, NBA
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